Tráfico de Armas en Honduras

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Army Eyeing 6.5mm
Army Eyeing 6.5mm

Honduras tiene una de las tasas de homicidios más altas del mundo, y alrededor del 75 por ciento de estos homicidios se cometen usando armas de fuego. [1] El promedio mundial es más cercano al 50 por ciento. Honduras no está sola en Centroamérica. Un poco más del 60 por ciento de los homicidios en El Salvador y el 81 por ciento de los homicidios en Guatemala -los vecinos del Triángulo Norte de Honduras- implican armas de fuego. [2]

La circulación de armas de fuego no conduce necesariamente a altos homicidios en todos los casos. Nicaragua tiene una abundancia de armas en circulación, [3] pero una tasa de homicidios que es sólo una sexta parte de la de Honduras. Sin embargo, en un país donde el crimen organizado y las pandillas son desenfrenadas y las fuerzas de seguridad son regularmente acusadas de corrupción, la disponibilidad de armas sin duda facilita la violencia.

Objetivos del reporte

Este informe trata de rastrear las fuentes de las armas que están detrás de estos homicidios y que han hecho que grupos organizados y bandas criminales constituyan fuerzas tan formidables en Honduras.

Se ha hecho una revisión exhaustiva del comercio ilegal de armas en Honduras. Sin embargo, la información obtenida es incompleta. Esto se debe a que dos de las principales fuentes sospechosas de armas de fuego ilegales -la policía y las Fuerzas Armadas de Honduras- no compartirán información sobre sus adquisiciones, ventas de armas, controles internos y casos involucrando a miembros de las fuerzas de seguridad.

El comercio ilegal de armas en Honduras parece seguir pautas bastante claras y consistentes. Cuenta con actores pequeños e individuales y grandes actores, a veces institucionales. Se beneficia de un mercado poco regulado y de un marco jurídico contradictorio. Al final, hay tantas lagunas en el sistema que los participantes en el comercio de demostrar el viejo adagio: la oportunidad hace que el ladrón.

Descubrimientos importantes

Tráfico de Armas en HondurasEstados Unidos es el origen de cerca de la mitad de las armas no registradas incautadas en Honduras. Los principales métodos están en el equipaje de los pasajeros o están escondidos entre las importaciones legítimas. Este último es el método preferido para los grandes grupos criminales, que pagan a los funcionarios para permitir que los envíos a través de.

Las armas ilegales de Honduras también provienen de países vecinos. Nicaragua, Guatemala y El Salvador son fuentes importantes de armas traficadas, a menudo reliquias de los conflictos de la Guerra Fría. Hay una preponderancia de testimonios y varios casos vinculando el ejército y la policía con fugas de armas.

Graves deficiencias en el sistema de registro de armas de fuego y se presentan atrasos en la recolección de datos balísticos de las armas, y los procedimientos de almacenamiento inadecuado han causado la pérdida de varios años de datos balísticos. La información balística que se recopila no se utiliza para rastrear a los criminales ni para presentar casos en su contra.

El marco jurídico sobre el control de las armas de fuego es contradictorio e incoherente. Los deberes de las diferentes instituciones no están claramente establecidos, y algunos aprovechan estas lagunas, o simplemente ignoran la ley. Las leyes sobre posesión de armas tienen grandes lagunas, incluyendo la falta de definición de términos clave como «armas de fuego», y no regulan las compras de municiones.

Existe un gran mercado interno ilícito de armas y municiones. Por ley, sólo la Armería puede vender estos artículos, pero se encontraron municiones para la venta en tiendas por departamento y armas en casas de empeño en el país. Las pruebas de entrevistas e investigaciones realizadas por otras organizaciones demuestran que estos casos no fueron aislados.

Sin medidas de control para la compra y venta de armas

Tráfico de Armas en HondurasHay una falta de transparencia en el comercio de armas de Honduras, ya que las compañías militares, policiales y de seguridad privada no divulgan información sobre sus posesiones. Este hallazgo es particularmente inquietante, dado que las armas parecen estar escapando de los arsenales militares y policiales hondureños y que algunos oficiales militares y policiales actuales y antiguos parecen estar activos en el mercado negro de armas de fuego y municiones.

Hay fallas en las reglas que rigen el Armería, el único traficante de armas autorizado en el país. Según los funcionarios, no están obligados a llevar a cabo antecedentes penales antecedentes de los compradores de armas. El hecho de que sus ventas de armas y municiones sean una fuente importante de financiamiento para el fondo de pensiones militar podría crear un incentivo problemático para la armería para vender tantas armas como sea posible.

El tráfico de armas ha sido insuficientemente abordado

Los detenidos por tráfico rara vez recibían penas de prisión, mientras que los funcionarios de aduanas permitían rutinariamente armas de fuego en los puntos de entrada y no buscaban armas ocultas en el equipaje o en los contenedores.

Los dueños de armas hondureños son empujados al mercado negro por procesos ineficientes, bajas barreras de entrada y pocas repercusiones. La conveniencia y la impunidad, tanto como la intención criminal, ayudan a impulsar el mercado negro.

La explosión en las empresas privadas de seguridad ha abierto una puerta para el comercio de armas del mercado negro. Estas empresas son insuficientemente monitoreadas, y muchos son frentes sospechosos para los grupos criminales organizados. También hay confusión en torno al tipo de armas que estas empresas pueden poseer legalmente.

En los últimos años se han realizado importantes esfuerzos para combatir el tráfico de armas, con cierto éxito. Esto incluye una mayor vigilancia en los puntos de entrada al país, la represión de los puntos de cruce ilegales y propuestas para endurecer las leyes de armas de Honduras.

[1]Observatorio de la Violencia, «BOLETIN Enero – Diciembre 2016,» no. 44, marzo 2017. Available at: https://iudpas.unah.edu.hn/observatorio-de-la-violencia/boletines-del-observatorio-2/boletines-nacionales/

[2] See «Homicide Monitor,» which draws from United Nations data, at: http://homicide.igarape.org.br/

[3] Claudio Damian Rodriguez Santorum, et al., «Transnational Organized Crime in Central America and the Caribbean: A Threat Assessment,» United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC), p. 61. Available at: http://www.unodc.org/toc/en/reports/TOCTACentralAmerica-Caribbean.html

 

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