Los reservistas y la Guardia Nacional ofrecen recursos inexplotados para la seguridad cibernética

Las amenazas cibernéticas han hecho metástasis en todo el mundo.

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En los Estados Unidos, se han presentado como problemas de seguridad en infraestructuras críticas, tales como áreas industriales y ponen en duda la integridad de los sistemas de tecnología de información utilizados en las elecciones –incluyendo la vulnerabilidad de máquinas de votación que son empleadas y administradas a nivel estatal.

Los enfoques tecnológicos para frenar o contrarrestar estas amenazas cibernéticas están proliferando, pero por sí solos no pueden ofrecer protección adecuada. Lo que se necesita es mano de obra: cientos de miles de profesionales de la seguridad de la información que trabajan en los sectores público y privado para defender activamente el terreno cibernético del que dependen la seguridad, la prosperidad y la democracia de Estados Unidos.

Al igual que muchas empresas privadas y organismos públicos en los Estados Unidos, el Departamento de Defensa lucha con la escasez de profesionales de la seguridad de la información. Pero la investigación de RAND sugiere que las fuerzas armadas, y la nación más ampliamente, podrían tener ya algunos de los recursos del personal que necesita – en las filas de sus reservas y de la guardia nacional.

Los investigadores de la RAND que estudian las habilidades del personal de la Guardia Nacional del Ejército y la Reserva del Ejército de los Estados Unidos, en 2015 estimaron que más de 100.000 de estos hombres y mujeres tienen algún grado de competencia cibernética, incluyendo miles con conocimientos cibernéticos profundos o de nivel medio.
Muchos de estos soldados, al igual que sus contrapartes en los componentes de reserva de otros servicios militares, desempeñan funciones de seguridad de la información en sus carreras civiles, a menudo en sectores de alta tecnología. Algunos están sirviendo en la recientemente creada reserva de formación en competencias cibernéticas.

Una proporción cada vez mayor de miembros del servicio en la reserva de competencias cibernéticas son también «nativos digitales» – parte de las generaciones más jóvenes que crecieron usando una gran variedad de tecnologías. Muchos quieren aprovechar sus habilidades para la tecnología como parte de sus deberes militares.
El Departamento de Defensa y los estados individuales de todo el país haría bien en aprovechar este grupo de hombres y mujeres, entrenados, examinados y a menudo con experiencia en combate, disponibles para ampliar el grupo de trabajadores de los profesionales de la seguridad de la información, quienes podrán proveer apoyo a las autoridades civiles y estatales en tiempos de crisis.

Por ejemplo, el componente de reserva podría movilizarse para ayudar al Departamento de Seguridad Nacional a defender los sistemas de control industrial de las infraestructuras críticas que sufren un ataque, especialmente, la última incorporación a la lista del DHS de infraestructura crítica, el sistema electoral.

Otros países han comenzado a aprovechar las habilidades adquiridas por los civiles en su defensa contra las amenazas cibernéticas. A raíz de los ataques cibernéticos contra su infraestructura de Internet pública y privada en 2007, Estonia anunció planes para desarrollar la Liga de Defensa de Estonia, una colección de voluntarios – ahora numerados en cientos – que están dispuestos a ayudar al país a responder a las crisis cibernéticas y ataques.

Los Estados Unidos tienen diferentes opciones para cubrir los déficit de su arsenal de profesionales de la seguridad de la información. En marzo, por ejemplo, el Representante Rubén Gallego (D-AR) propuso la creación de una «ciber guardia nacional» para atraer a civiles talentosos que no quieren servir en el ejército, pero están dispuestos a contribuir a la defensa cibernética del país.

Los componentes de reserva de los militares estadounidenses están en una posición única para atraer, capacitar y administrar un cuadro de profesionales de la seguridad de la información que son capaces de operar tanto con los componentes activos de las fuerzas armadas de los Estados Unidos como con las autoridades civiles. Se requerirán enfoques innovadores para el reclutamiento, el seguimiento de la preparación y la planificación de la carrera de estos profesionales, y nuevos modelos de participación y capacitación en los componentes de la reserva podrían ser necesarios.

Hay muchas razones para creer que actores nefastos, incluyendo poderosos Estados-nación, seguirán apuntando a la infraestructura crítica, al sistema electoral de los Estados Unidos en su conjunto y a los sistemas de tecnología de la información en general.

Esta amenaza para la democracia estadounidense y nuestro modo de vida cibernético exige una atención directa a las máquinas y dispositivos subyacentes. La mitigación de esta amenaza con recursos humanos requerirá el equivalente cibernético a “más soldados sobre el terreno”. El estado de Ohio ya ha aprovechado su Guardia Nacional para defender su sistema electoral contra los hackers.

El tiempo se está acabando para construir una defensa nacional adecuada para el próximo ciclo de elecciones presidenciales, pero muchos de los recursos de personal necesarios están aquí  en la forma de la Guardia y las Reservas que están listos y dispuestos a ser llamados para llevar a cabo la misión.

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