Maduro usa represión y purga militar para mantenerse en el poder

0
184

Al gobernante venezolano Nicolás Maduro le fue muy mal en las elecciones del 20 de mayo. Quería mostrar a los chavistas preocupados que todavía es lo suficientemente popular como para liderar la revolución, pero la participación extremadamente baja resultó exactamente lo contrario, dijeron los analistas.

Su insistencia en celebrar las elecciones, a pesar de las advertencias de la comunidad internacional, solo sirvió para aumentar el riesgo de nuevas sanciones económicas contra su régimen. Las demandas de los tenedores de deuda externa por falta de pago están poniendo en riesgo las operaciones petroleras, y Maduro enfrenta uno de los momentos más difíciles en la historia del chavismo con solo un arma: la represión.

Maduro no esperó mucho para comenzar los arrestos.

Al menos 11 oficiales de la Marina y la Fuerza Aérea, sospechosos de estar involucrados en un presunto complot contra el gobierno, fueron detenidos recientemente. Los arrestos, informados por primera vez por el Foro Penal, una organización de derechos humanos, se llevaron a cabo poco antes de que Maduro expulsara a los dos diplomáticos más altos de Estados Unidos en Caracas, acusándolos de estar vinculados a la trama.

El gobierno se siente amenazado por las fuerzas armadas, agregó San Miguel, que como la gran mayoría de los venezolanos se han visto duramente golpeados por la crisis política, social y económica que azota al país.

Enfrentando un colapso económico acelerado y un creciente descontento en todos los sectores de la población, Maduro no tendrá otra opción que acelerar el proceso de instalar un sistema totalitario similar a Cuba que elimine las elecciones directas, dijo Russ Dallen.

La realidad de las elecciones del 20 de mayo

Maduro está sintiendo más presión ahora, especialmente porque no logró demostrarle al mundo que la revolución chavista que dirige continúa teniendo el apoyo del pueblo venezolano.

El Consejo Nacional Electoral controlado por chavistas anunció la noche de las elecciones que Maduro había ganado las elecciones, en las que participó el 46 por ciento de los 20,5 millones de votantes registrados. Ese número chocó con las muchas imágenes de estaciones de votación vacías transmitidas a lo largo del día por agencias de noticias internacionales.

La encuestadora Meganalisis, que realizó una encuesta a pie de urna el día de las elecciones, informó que el número real de votantes que emitieron las boletas no superó los 3.6 millones, o alrededor del 18 por ciento.

Y muchos de los votantes resultaron ser chantajeados por el gobierno: amenazas de perder su acceso a los programas alimentarios subsidiados por el estado. En un país atormentado por la hiperinflación y la escasez de alimentos, el alimento subsidiado puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.

La baja participación fue un duro golpe para Maduro en un momento en el que intenta convencer a los militares y sus seguidores dentro del movimiento chavista de que aún es capaz de superar la crisis.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por Favor deje su comentario!
Por favor ingrese su nombre