La inversión del Ejército de Estados Unidos en vehículos autónomos

0
359

El ejército de los EE. UU. ha otorgado un contrato a Oshkosh para convertir sus camiones en operaciones automáticas.

El PLS de Oshkosh es el principal camión de suministro de municiones del Ejército de EE. UU., un robusto vehículo 10×10 que puede transportar un contenedor de 16 toneladas con un brazo incorporado para cargar o descargar con solo tocar un botón. El kit de autonomía permite que el PLS se maneje solo.

El ejército de los EE. UU. planea organizar convoyes con solo uno o dos conductores humanos y varios vehículos no tripulados, por lo que la misma cantidad de conductores puede transportar mucha más carga.

En el Reino Unido, el Laboratorio de Tecnología de Ciencia de Defensa (DSTL, por sus siglas en inglés) quiere que los robots traigan municiones, alimentos y otros suministros hasta la línea del frente, en un programa llamado Autonomous Last Mile Resupply.

Luego de un proceso de selección que incluyó 142 propuestas originales, el DSTL ahora ha adjudicado contratos a cinco equipos rivales para sistemas no tripulados. Estos apuntan a llevar a cabo el proceso de reabastecimiento de forma automática, navegando, trazando su propia ruta y dejando caer una carga útil sin ayuda humana.

Los vehículos en contienda

Algunos de los equipos están trabajando en drones pequeños, como una versión militar de Prime Air de Amazon. Sin embargo, el levantamiento pesado requerirá vehículos terrestres, siendo los dos contendientes el TITAN seguido por QinetiQ y Milrem, y el vikingo con ruedas de HORIBA MIRA.

El Vikingo es un robot de dos toneladas y 6×6 con una velocidad máxima de 40 km / h, capaz de entregar una carga de 600 kilos y 200 kilómetros (Te puede interesar: Noticias Militares de Brasil: Participa en ejercicio entrenamiento Viking).

Es probable que las cargas sean en forma de paletas estándar OTAN que miden 120×100 cm.

Ambas plataformas tienen un pedigrí largo y reflejan años de desarrollo, y la competencia será menos una cuestión de hardware que de software. Los dos vehículos terrestres son altamente modulares y se pueden configurar para una variedad de funciones, desde la detección de minas hasta la evacuación de bajas.

Si se demuestran a sí mismos en la tarea de reabastecimiento, es probable que sus deberes se extiendan.

El Reabastecimiento Autónomo de Última Milla incluye un elemento práctico en el ejercicio ‘Guerrero Autónomo’ en Salisbury Plain en noviembre, cuando las tropas de 1 Brigada de Infantería Armada pondrán a prueba a los robots. Al finalizar el proceso de selección, habrá más pruebas y evaluaciones.

Estos pueden ser seguidos por compras de equipos, si la tecnología demuestra ser lo suficientemente robusta. Y, finalmente, convocar a un robot de reabastecimiento donde sea que esté puede ser simplemente una cuestión de hacer clic en una aplicación.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por Favor deje su comentario!
Por favor ingrese su nombre