Esquema de seguridad de Jair Bolsonaro será reforzado

El ministro jefe del Gabinete de Seguridad Institucional de Brasil (GSI), el general Sérgio Etchegoyen, encomendó a su equipo un estudio para reforzar la seguridad de Jair Bolsonaro y su familia a partir de la toma de posesión del nuevo presidente, el 1 de enero de 2019.

Etchegoyen no habla en números o estrategias por cuestiones de seguridad, pero ya advirtió que “obviamente” habrá un rigor mucho mayor en el control a todo lo que tiene que ver con el presidente electo.

Bolsonaro tuvo su seguridad reforzada por la Policía Federal durante la campaña, tras ser víctima de una puñalada el 6 de septiembre en Juiz de Fora (MG) (Te puede interesar: El candidato presidencial brasileño Bolsonaro tuvo cirugía de emergencia). Según informaciones del área de inteligencia, las amenazas continuaron incluso después de la elección.

La seguridad de Bolsonaro tras la posesión será encabezada por el general Luiz Fernando Estorillo Baganha. Él asumirá el cargo en lugar del general Nilton Moreno, que hoy está al frente del montaje de la estructura de protección al presidente electo.

Durante la campaña, el candidato fue advertido de que corría riesgo. Aliados, incluso, citaron las amenazas como justificación para que Bolsonaro no participar en los debates electorales en la recta final. Anunciado como futuro ministro de Defensa, el general de la reserva Augusto Heleno llegó a divulgar un vídeo en la víspera de la elección con la alerta para una “real amenaza de atentado terrorista” contra Bolsonaro, articulada por una “organización criminal”.

La semana pasada, con Bolsonaro ya elegido, la Agencia Brasileña de Inteligencia y la Policía Federal (PF) se reunieron para discutir el nuevo esquema reforzado que va a vigilar durante el gobierno de transición. Actualmente, un equipo de 55 hombres de la PF se turnan en la protección al presidente electo. La información es que las amenazas partieron de diferentes fuentes, incluso de facciones criminales como PCC y Comando Rojo y, según el Estado constató, hay escuchas telefónicas de las amenazas que se están investigando.

Réplica del modelo de seguridad norteamericano

La idea es adoptar en Brasil algunas de las medidas usadas para proteger a los presidentes norteamericanos, en que los cuidados con seguridad llegan a niveles máximos. Las tradicionales entrevistas en las que el presidente está rodeado por reporteros, por ejemplo -las llamadas de quiebra-barbilla en la jerga periodística-, deben acabar. Los preparativos de viajes y contacto con el público también serán repensados.

Conforme adelantó el Estado, el equipo de Bolsonaro estudia, aún, abandonar el tradicional desfile en coche abierto en la ceremonia de posesión.  La PF se quedará con Bolsonaro hasta el 31 de diciembre. El equipo del GSI, formado en parte por militares del Ejército, será reforzado para asumir la función a la vuelta del año.

La seguridad se ampliará no sólo por las amenazas, sino también por la cantidad de personas a ser protegidas. Bolsonaro está casado y tiene cinco hijos. Todos tienen derecho a la seguridad de la Presidencia.

Además, serán montados oficinas en Río de Janeiro para dar infraestructura a la familia tanto de Bolsonaro como de su vice, general Hamilton Mourão, que tienen casa en la capital fluminense.

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